Peeling

El peeling químico es una técnica médica no invasiva que se utiliza desde hace años para tratar diversas alteraciones de la piel, como el fotoenvejecimiento, las arrugas finas, la pigmentación irregular o las marcas de acné.

Existen distintos tipos de peeling (superficial, medio o profundo), según la sustancia utilizada y la profundidad de acción sobre la piel.

¿Que acción tiene?

La aplicación controlada de un agente químico provoca una ligera irritación intencionada, que produce el desprendimiento de las capas más superficiales de la epidermis.

En los días posteriores se observa una descamación leve, que da paso a una piel más joven, luminosa y con una textura visiblemente mejorada.

Este proceso estimula el recambio celular, favoreciendo la regeneración natural de la piel dañada por el sol o el envejecimiento.

Método

El tratamiento consiste en la aplicación precisa de un ácido específico sobre la piel previamente preparada.
La sesión dura entre 10 y 30 minutos, según el tipo de peeling empleado y el estado de la piel.

Tras el procedimiento es imprescindible el uso diario de protección solar y una correcta hidratación, para asegurar una recuperación óptima y mantener los resultados.